A veces pensamos que nuestros héroes son eternos y olvidamos que, al final, son tan humanos como cualquiera de nosotros. Ese es precisamente el caso de Robin Hood, una de las figuras más icónicas de la literatura y la cultura popular.

La película nos presenta a un Robin Hood envejecido, cansado y marcado por el paso del tiempo. Lejos de las aventuras que lo convirtieron en leyenda, busca pasar sus últimos días en tranquilidad. Sin embargo, sus planes cambian cuando se reencuentra con su viejo amigo John, quien le pide ayuda para rescatar a su familia, secuestrada por un grupo de bandidos. Así comienza la que podría ser la última aventura del famoso forajido.

La historia ofrece una visión mucho más cruda del personaje. Desde una perspectiva oscura y violenta, vemos a un Robin Hood que deja de lado cualquier idealismo para convertirse en un hombre dispuesto a todo con tal de cumplir su objetivo. Las secuencias de acción destacan por su nivel de violencia explícita, aportando tensión, impacto y una dosis extra de adrenalina que eleva la intensidad del relato.

En el apartado actoral, Hugh Jackman demuestra una vez más su enorme talento. El actor combina con eficacia escenas de acción y momentos dramáticos, recordando la versatilidad que ha mostrado en producciones como ‘Los Miserables’. Por su parte, Bill Skarsgård ofrece una sólida interpretación y se convierte en un gran complemento dentro de la historia. Jodie Comer aporta equilibrio al relato, ofreciendo momentos de calma que contrastan con la dureza y brutalidad que predominan durante gran parte de la película.

‘La Muerte de Robin Hood’ presenta una perspectiva distinta de esta legendaria figura. Es un cierre que humaniza al personaje y le brinda un desenlace digno. Aunque se aleja de la versión clásica que muchos conocen, consigue ofrecer un final emotivo y satisfactorio que difícilmente dejará un sabor amargo.

La Cueva Califica: 3.5 de 5