David Robert Mitchell, escritor y director del filme, presenta una historia que es un completo sueño para cualquier amante de los dinosaurios. Y es que, ¿quién no ha soñado con vivir una aventura al más puro estilo de Jurassic Park?

Desde niños, la magia que generan estos grandes seres que alguna vez caminaron sobre la Tierra es algo que nos acompaña a lo largo de nuestras vidas. Sin embargo, la fascinación por ver grandes dinosaurios y seres prehistóricos en pantalla comienza a desdibujarse cuando la historia presentada nos ofrece personajes y situaciones tan genéricas que parecieran sacadas de un manual para blockbusters.

La premisa nos presenta la historia de una familia disfuncional que, por azares del destino, se ve envuelta en un evento extraordinario que lleva a todo su vecindario a la era prehistórica.

Las actuaciones de Ewan McGregor y Anne Hathaway tienen una química increíblemente divertida en pantalla. Esto hace que la película sea un poco más amena, aunque, a pesar de tener grandes dinosaurios, el exceso de clichés y los constantes Deus ex machina la demeritan muchísimo.

Por otro lado, los efectos visuales en muchos momentos lucen increíblemente mal. Al punto de que el perro de la familia, que debería servir como ancla emocional de la historia, genera risas por lo falso e irreal que se ve en pantalla.

Si a esto le sumamos el hecho de que algunos actores miran hacia arriba, asombrados, mientras el dinosaurio está abajo, obtenemos como resultado una película con una gran cantidad de incoherencias visuales.

En conclusión, es una película que todos los amantes de los dinosaurios podrán disfrutar al tener a estos grandes seres en pantalla. Pero si estás en busca de una buena historia con personajes memorables, este filme dista mucho de ofrecerlo.

La Cueva califica: 3.5 de 5