En un giro inesperado dentro de la industria del entretenimiento, Netflix decidió no mejorar su oferta para adquirir Warner Bros. Discovery, dejando el camino libre para que Paramount Skydance avance como la propuesta ganadora en una de las batallas corporativas más importantes de los últimos años en Hollywood.
El consejo de administración de Warner consideró que la oferta revisada de Paramount, valuada en 31 dólares por acción en efectivo, representaba una propuesta superior frente al acuerdo previo alcanzado con Netflix.
En diciembre, Netflix había pactado pagar aproximadamente 27.75 dólares por acción por los activos de estudio y streaming de Warner Bros. Discovery, en una transacción valorada en alrededor de 82,700 millones de dólares. El acuerdo contemplaba activos clave como el estudio cinematográfico, redes de televisión y la plataforma de streaming HBO Max, consolidando a Netflix como un gigante aún mayor del entretenimiento global.
Sin embargo, la contraoferta de Paramount no solo superó el precio por acción, sino que incluyó condiciones financieras adicionales que inclinaron la balanza. Entre ellas, un compromiso de cubrir los 7,000 millones de dólares de tarifa de terminación en caso de que la operación no obtenga aprobación regulatoria, además de asumir la tarifa de ruptura de 2.8 mil millones de dólares que Warner tendría que pagar a Netflix por cancelar el acuerdo previo.
En un comunicado, los co-CEO de Netflix, Ted Sarandos y Greg Peters, señalaron que la transacción original ofrecía un camino claro hacia la aprobación regulatoria y generación de valor para los accionistas. No obstante, reconocieron que igualar o superar la nueva propuesta habría dejado de ser financieramente atractivo para la compañía.
Con esta retirada, Paramount Skydance se perfila como el nuevo dueño de Warner Bros. Discovery, en una operación que podría redefinir el mapa del entretenimiento mundial al integrar producción cinematográfica, televisión tradicional y plataformas de streaming bajo un mismo paraguas corporativo.
La decisión de Netflix marca un punto de inflexión en la consolidación de la industria y abre una nueva etapa en la competencia entre los grandes estudios y plataformas digitales, en un momento donde el contenido premium y las franquicias globales son el verdadero motor del negocio.

