El mundo del entretenimiento se encuentra de luto tras confirmarse el fallecimiento de la actriz Catherine O’Hara, una de las figuras más influyentes de la comedia en cine y televisión. La intérprete murió a los 71 años, dejando una carrera que se extendió por más de cinco décadas y que marcó a varias generaciones de espectadores.
Catherine O’Hara se convirtió en un rostro familiar gracias a personajes que hoy son parte de la cultura pop. Su interpretación de Delia Deetz en Beetlejuice la posicionó como una presencia icónica del cine de finales de los ochenta, papel que retomó años después en su esperada secuela, Beetlejuice Beetlejuice, confirmando su vigencia y conexión con nuevas audiencias.
Para el público masivo, su rol como la madre de Kevin McCallister en Mi Pobre Angelito (Home Alone) la consolidó como una figura clave del cine familiar. Décadas más tarde, su trabajo como Moira Rose en Schitt’s Creek la llevó a una nueva etapa de reconocimiento internacional, obteniendo premios y elogios de la crítica por su capacidad para reinventarse.
A lo largo de su trayectoria, O’Hara destacó por un estilo único que combinó humor físico, ironía y una profunda sensibilidad emocional. Su legado permanece en cada uno de sus personajes, que continúan siendo referencia obligada dentro de la comedia contemporánea.
