La compañía Epic Games, responsables del fenómeno global Fortnite, confirmó el despido de más de 1,000 empleados como parte de una reestructuración derivada de la desaceleración en la industria del gaming.
El recorte responde a una caída en ingresos tras el auge que vivió el sector durante la pandemia. Con un mercado más competitivo y menor crecimiento, Epic Games ha tenido que ajustar su operación para mantenerse estable a largo plazo.
Esta decisión se alinea con una tendencia que afecta a toda la industria de los videojuegos, donde diversos estudios han reducido personal en los últimos meses. El crecimiento acelerado de años recientes no logró sostenerse, impactando incluso a las compañías más fuertes.
A pesar del panorama, Epic Games mantiene su enfoque en sus principales productos y servicios, con Fortnite como pieza clave dentro de su ecosistema digital. La empresa buscará adaptarse a las nuevas condiciones del mercado sin perder su relevancia.
El despido de más de 1,000 empleados deja claro que el sector atraviesa un momento de ajuste, obligando a gigantes del gaming a replantear su estrategia para el futuro.

